miércoles, 13 de abril de 2016

Deadpool, fuck yeah baby

No ando muy desencaminado si digo que estamos ante la película de este siglo, y en las primeras plazas en la historia del cine, en lo que a promoción se refiere. Las redes sociales sirvieron de caldo de cultivo para aumentar el hype por un personaje al que, salvo los realmente aficionados al mundo del cómic y a la lectura de ellos, conocíamos de poco más que verlo en videojuegos de Marvel o en la fallida primera cinta en solitario de Lobezno. Yo cuando me meten todo hasta en la sopa como pasaba con los hilarantes carteles de esta nueva adaptación intento apartarme lo máximo posible de toda esa vorágine de "Va a ser lo mejor" en que solemos caer casi todos con mucha facilidad.
La cosa es que al final el film si que ha estado a la altura de lo prometido, casi todo el tiempo, y divierte mucho siempre y cuando estés dispuesto a ver en pantalla un humor que bordea casi todo el tiempo lo soez, sin llegar a sobrepasarlo de una manera exagerada, de una manera similar a lo que hayáis podido ver con Spider-Man. ¿Por qué menciono al trepamuros? Lo hago porque aunque su tono es mucho más irónico y menos negro que el de "Masacre", así se le conoce en España a este antihéroe que hoy nos ocupa, comparten la similitud de que son incapaces de estarse callados ni en medio de los combates más serios.
Una de mis grandes dudas de cara a esta producción era debida al protagonista, porque Ryan Reynolds me parece un actor algo falto de carisma en pantalla y que no termina de imprimir la fuerza necesaria a sus personajes y la verdad es que aquí ha adolecido de esos mismos defectos cada vez que se quitaba el traje rojo y veíamos al guaperas cachas que se lleva a la chica. Otra cosa es el resto del metraje donde va enfundado en uno de los uniformes más molones de los que hay en esto de los cómics, al menos para mi, y donde encontramos otra similitud con Spidey en esas escenas donde nuestro "héroe" hace diferentes pruebas para confeccionar su vestimenta hasta que da con la versión final.
La constante ruptura de la cuarta pared —vamos, que Deadpool se pasa media peli hablándonos directamente a cámara— es otro gran acierto, además de ser ahí donde los guionistas se burlan y a base de bien de series, cine, de los cómics, de las películas basadas en ellos y de todo lo que se les pone a tiro. Hay en ese sentido algunos momentos memorables.
Es de agradecer que salga algún personaje ya conocido como Coloso o que incluso nos introduzcan a una nueva y joven heroína como es Negasonic, que como yo muchos ni sabréis quién es dentro del mastodóntico universo que es no solo Marvel sino los propios X-Men. Por desgracia no podemos decir lo mismo de los villanos, que aquí ceden tanto el protagonismo a las payasadas y burradas de Deadpool que es hasta lógico que sean tan poco carismáticos. Aquí estamos para que se luzca quien debe lucirse, ni más ni menos.
Para terminar con lo malo, pues Morena Baccarin sigue aportando saber hacer en pantalla y su belleza pero al final queda un poco para el típico papel que se suele otorgar a los seres queridos del antihéroe en este caso. Además no me parece que haya mucha química que digamos entre Reynolds y ella en la parte que más encaja de la cinta con la fecha en la que se estrenó, cercana a San Valentín.
Una grata sorpresa que al final no haya sido un bluff como tantos otros con promociones publicitarias agresivas y cansinas. A pesar de haberme gustado, es obligatorio avisar de que es un film pensado para el público adulto por muchas razones, tanto por la violencia de muchas escenas, tanto física como verbal, o por la forma en que se plasma la relación entre los dos protagonistas. En resumen, que si sois muy de la Marvel más comercial y orientada a todos los públicos esta se os puede hacer demasiado. Ah, en próximas entregas espero que sigan manteniendo a Reynolds bajo la máscara el máximo metraje posible porque ganamos mucho con ello, al menos en VO.
Nota: 7

viernes, 8 de abril de 2016

BORIS KARLOFF, TERRORÍFICAMENTE GENTIL


En realidad a Boris Karloff o William Henry Pratt, ese era su verdadero nombre, nunca le gustó especialmente el cine fantástico y de terror, sin embargo no le importó quedarse encasillado en papeles de dicha temática. Sus rasgos particulares, su dicción y una curiosa fotogenia, le convierten en la perfecta representación del villano. Nació en Londres el 23 de noviembre de 1887 y aunque en principio su deseo era ser funcionario en una embajada, su familia se traslada a Canadá en 1909 donde comienza una precoz carrera teatral que le llevaría a Hollywood debutando en el cine con la película "La Muda de Portici" en 1916. Su verdadero salto a la fama lo dio en 1931 de la mano de Howard Hawks en "El Código Penal" donde interpreta a un verdugo.
Ese mismo año alcanzó el estrellato Bela Lugosi por su papel como Conde Drácula, actor de origen húngaro en el que se pensó en un principio para la película "Frankenstein". El actor rechazó el papel por temor a que no se le reconociera tras el maquillaje, así que el director James Whale recurrió a Boris Karloff para interpretar al monstruo, consagrándolo como maestro del cine de terror. Sin embargo ambos coincidirían en siete películas "The Black Cat", que se tradujo como "Satanás", de Edgar G. Ulmer en 1934, "El Cuervo" del director Lew Landers en 1935, "The Invisible Ray" de Lambert Hillyer en 1936, "The Son of Frankenstein" dirigida por Rowland V. Lee en 1939, "Black Friday" de Athur Lubin en 1940 o "The Body Snatcher" de Robert Wise en 1945.
Estas conjunciones cinematográficas dispararon una serie de rumores sobre la rivalidad entre ambos actores, sin embargo su hija en La Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián del 2000, rechazó todos esos rumores alegando que ambos se profesaban un mutuo respeto profesional y que fue cosa de la prensa el intentar que creciera una enemistad que nunca existió.
Muchas veces se le preguntó a su única hija Sara, fruto de su relación con Dorothy Stine, si su padre tenía algo en común con los personajes que interpretaba. "Era la antítesis de los papeles que representó, era un hombre gentil, cariñoso y modesto que trabajó mucho por mejorar las condiciones de trabajo de los actores poco conocidos".
Sin duda la década de los treinta fue su mejor década con más de cincuenta películas entre las que cabe destacar, además de todas las protagonizadas junto a Bela Lugosi, "Scarface" un drama criminal de Howard Hawks; "La Máscara de Fu-Manchú" del director Charles Brabin o "La Momia" de Karl Freund.
Otros títulos dignos de mención son "La Novia de Frankenstein" dirigida por James Whale, director con el que trabajó en la cinta que le lanzaría a la fama, "Frankenstein" o "The Walking Dead" de Michael Curtiz.
Pero también participó en otros géneros como fue "La Patrulla Perdida" cine bélico del director Jonh Ford e incluso se atrevió con la comedia "La Vida Secreta de Walter Mitty" en 1947 junto al genial cómico Danny Kaye en una adaptación de la novela de James Thurber que fue llevada de nuevo al cine en 2013 dirigida y protagonizada por Ben Stiller.
Muy poca información he encontrado sobre él a excepción de que se cambió el nombre para no deshonrar a la familia, recordemos que había iniciado una carrera diplomática, su padre era diplomático en Londres. Abandonar una carrera como la que había emprendido para hacerlo en busca de suerte en el mundo de la farándula no podía de ningún modo ser del agrado de su familia. Por otra parte, como se mencionó, era un hombre afable y gentil que nada tenía que ver con los personajes que interpretaba, tuvo cuatro relaciones y una única hija a la que llamó Sarah.
Con más de doscientas películas en su haber, Boris Karloff continuó trabajando hasta poco antes de su muerte en una serie de cintas de terror del director mejicano Juan Ibáñez, "La Muerta Viviente", "Invasión Siniestra", "La Cámara del Terror", y "Serenata Macabra" todas ellas en 1968.
El 2 de febrero de 1969 fallece en su casa de Sussex, Gran Bretaña, dejándonos el legado para siempre del monstruo que la torturada alma de Mary Shelley plasmó en su novela, pero esa es otra historia.


miércoles, 6 de abril de 2016

No todas las cervezas son iguales. Voll Damm apuesta por el cine en su nuevo anuncio con Luis Tosar.

Por todos es bien sabido y si no os lo digo yo, que los #BlogosDeOro tienen el honor de contar con un patrocinador como @EstrellaDammEs, que ya el año pasado nos demostró que apuestan por el mundo del cine con aquel corto que ya analizamos, Vale y apoyando una iniciativa creada desde la modestia y el amor por el celuloide como son los #BlogosDeOro. Esta vez le toca a @volldamm darnos a conocer su producto de manera cinematográfica con este corto protagonizado por un actor en estado de gracia constante desde hace años, Luis Tosar, quien demuestra que en tres minutos es capaz de darnos tanto como en un largometraje. Sin más dilación os dejo con la nota de prensa y el vídeo que podéis ver en YouTube:


Luis Tosar y Voll-Damm en un anuncio de cine

La Doble Malta Voll-Damm nos trae un nuevo anuncio convertido en cortometraje protagonizado por Luis Tosar, donde conoceremos los orígenes y el modo de elaboración de esta sabrosa cerveza, y descubriremos porque no todas las cervezas son iguales mediante una historia realmente original.
La personalidad e intensidad de uno de los mejores actores españoles de todos los tiempos encaja a la perfección con la fuerza, el cuerpo y el sabor de Voll-Damm, y sirve para darnos una lección de como las cosas se pueden aprender por las buenas o por las malas.
Aquí os dejamos el vídeo para que descubráis la historia completa. #DobleoNada:


sábado, 2 de abril de 2016

Frankenstein 1931, los clásicos también pueden dar mucho miedo

Siempre que vemos este nombre pensamos en el monstruo  de cabeza grotesca y cuadrada cuyo cráneo está atornillado. Lo cierto es que, y creo que no descubro nada, Frankenstein no es el nombre del monstruo sino de su creador. Supongo que el afán del ser humano en muchos casos reside en jugar a ser Dios y crear vida. Esta vez es una película de más o menos terror, pero lo cierto es que se sigue experimentando y probando "el dedo de Dios" una y otra vez. Bueno filosofías aparte, esta joyita del cine clásico del terror de 1931, no podía más que ocupar una de nuestras noches de "pelimantacariñines". A pesar de que era una cinta que ya había visionado de jovencita, recordaba muchas de sus escenas, quizás es porque marcó mi mente tierna y cándida. Descubrir aquel ser monstruoso e iracundo no puede dejar indemne una sensibilidad adolescente de los años setenta. En fin, que me disperso una vez más, la película de corto metraje y desconocidos actores en su mayoría, al menos para mí, no hace que sea menos valiosa para cualquier cinéfilo clásico que se precie o a cualquier amante del cine de terror de ayer y de hoy. Los gritos del monstruo magníficamente interpretado por Boris Karlof ponen los pelos como escarpias al espectador. No podemos obviar la escena de la dulce e inocente niñita que de manera amigable, tal y como hacen los niños le regala una flor. Quizás fuera esa la escena que más me impactó principalmente por todo lo dicho con anterioridad. Creo que la música es acertada en una ambientación oscura y húmeda, no solo porque la cinta fuera en blanco y negro, sino porque el entorno así lo requiere.
Mucho ha avanzado la ciencia desde entonces, todo tipo de trasplantes se han hecho, incluso los nazis hicieron experimentos tan horribles que mejor no mencionar, sin embargo aprovechemos todo lo bueno de la ciencia pero dejemos a un lado las aberraciones.
Creo que me he puesto demasiado filosófica para decir que la película me gustó y que merece vuestro visionado. Yo seguiré disfrutando de pelis con el "monstruo" del amor rondando a mi vera.
Si, cielo, así rondo yo en las oscuras noches, tan oscuras como esos primero y sublimes minutos de esta cinta cuya ambientación es de las mejores que he visto, no solo en cine clásico, con una primera mitad que pone la carne de gallina, gracias en parte a la música pero sobre todo por los guturales alaridos que brotan de la garganta de ese ser al que, jugando como siempre a ser Dios, trata de crear un hombre demasiado pagado de sí mismo y que justifica todo en nombre de la ciencia.
Siendo sincero, yo ni siquiera a Karloff lo conocía más allá del nombre así que para mi todo el reparto es desconocido y de nuevo, como me sucedió con El retrato de Dorian Gray, donde tampoco me sonaba nadie pero todos me parecieron estar muy por encima de lo que se suele ver hoy en día en una producción de medio calado. Evidentemente es quien encarna al monstruo quien más impacta y no me extraña que a mi amada Sra. Purgatorio le sucediera eso, teniendo en cuenta que el cine de terror no es de sus favoritos y que incluso a veces, cuando hemos visto las películas en la distancia, ha tenido que dejar su visionado. No obstante, considero que hay interpretaciones muy destacables en este pequeño, por su duración, film que no deberían pasar inadvertidas para los amantes del buen cine sea del género que sea.
En definitiva nos encontramos ante una cinta que se ve en un suspiro y que demuestra que desde hace mucho tiempo está casi todo inventado, sobre todo en lo que a ambientación se refiere y que supuso el inicio de la leyenda de uno de los actores más importantes en un género que suele recibir pocos halagos del gran público y aun menos de la crítica. Espero que mi preciosa flor me traiga más de estos monstruos y de ese celuloide en blanco y negro que asusta sin necesidad de grandes efectos especiales y que yo disfruto como un crío a su lado.
Nota Rudy: 9
Nota Aurora: 8
Nota: 8,5

jueves, 31 de marzo de 2016

Bajo sospecha, una segunda temporada con demasiados sospechosos

Habiendo finalizado esta serie, de la que reseñamos su primera temporada, nos disponemos a reseñar la segunda. Bueno yo más bien a decir si me ha gustado o no y mi querido copropietario a valorar quizás de manera más técnica, sí querido, esas cosas se te dan mejor a ti. Esta segunda temporada me pareció peor que la primera, o quizás es que simplemente me perdí y me costó entender lo que ocurría en aquel maldito hospital. Tuve la impresión que las cosas quedaron como precipitadas, sin una conclusión clara, de hecho me pareció que se saltaron un capítulo. Me pareció que todo era demasiado enrevesado para ocultar un hecho acaecido en el hospital. ¿Demasiadas tramas y subtramas? Incoherencias, demasiados culpables, demasiados saltos. No sé, no terminó de convencerme. Sin embargo me quedo con parte del elenco, casi como la vez anterior Yon González creo que está fantástico, Concha Velasco soberbia, Luisa Martín muy correcta en su papel y Olivia Molina que no acaba de cuajar para mí. Si no recuerdo mal además de venir de una casta de actores importante de este país, sus primeras apariciones fueron en aquella serie que reconozco me enganchó y me vi todita, Al Salir de Clase. Muchos de los jóvenes actores del panorama actual salieron de ahí, Leticia Dolera, Sergio Peris-Mencheta, Victor Clavijo, Pilar Pérez de Ayala, Lucía Jiménez, Rodolfo Sancho, etc, etc... Sin duda todos ellos han madurado profesionalmente, y seguirán madurando así que les daremos una oportunidad. Conclusión, creo que a la serie, o al guión más bien, le hace falta una cierta redondez, claridad. Algunas de sus escenas son tan poco creíbles en el ámbito policial que dan hasta pudor, ah y la forense no hay quien se la crea en su papel. El único que es totalmente creíble es mi adorado motelero mimoso y cariñoso como solo él sabe.
Mmmm, sí, para qué engañarnos, soy mimosón, mimosón y contigo de ese cariño que necesito nunca me ha faltado. Cualquier día habrá que cambiarle el nombre al Motel y que pase a llamarse "Motel cariñitos".
Indudable es que la ficción televisiva española ha ido creciendo en los últimos años en calidad y variedad aunque nos falta mucho camino aun que recorrer, a pesar del mimo que se pone, cada vez más, en aspectos técnicos, lo cual da más empaque a nuestras producciones y oculta en parte nuestro gran problema, la falta de rigor en determinados guiones y la mala elección de casting o el limitado registro de nuestros intérpretes.
Que conste, como bien sabe mi adorada esposa, que esta serie me entretiene y mucho y que soy un gran amante de las tramas policiacas y en ese sentido, a groso modo, "Bajo sospecha" cumple sobradamente dentro del panorama patrio. El problema es que a veces ves personajes o situaciones, como la ya mencionada forense o algunas actuaciones de los hombres de uniforme de la policía nacional, con las que te das cuenta que algunos guionistas de este país o no se documentan lo suficiente o les da igual con tal de meter con calzador situaciones que den como más dramatismo. ¿Alguien de verdad se cree esa escena con los cuerpos y fuerzas de seguridad pala en mano haciendo ellos un trabajo que salvo situación muy excepcional harían otros? ¿Hemos visto algo así en CSI por poner un caso?
En cuanto al reparto, que es posiblemente lo mejor y lo peor de la serie, coincido contigo cariño en que Yon González y Concha Velasco están muy bien y Luisa Martín es siempre garantía de calidad pero no puedo olvidar al que para mi le da el toque diferenciador a la serie, Vicente Romero, ese Vidal que no tiene un pelo en la lengua y que puede parecer a veces sacado de otra época y con otra mentalidad pero que siempre busca hacer lo correcto y que es tan corrosivo en sus observaciones. En cuanto a lo que dices de los actores que salieron de dicha cantera... Sergio Peris-Mencheta ha madurado muy poquito interpretativamente y aunque en algún cameo puede dar la talla, es muy limitado y tiene el gran y dudoso honor de haber ayudado a destrozar a "El Capitán Trueno".
Yo no me atrevería a decir con tanta rotundidad, como mi querida Aurora, que esta temporada sea peor que la anterior porque pienso que el hospital da mucho más juego en muchos sentidos pero si es verdad que se comete el error, que en los últimos años cometen muchos thrillers tanto en televisión como en la gran pantalla, de jugar demasiado al despiste para luego poder decir "Este es el asesino" y que valga, porque como en algún momento todos han sido sospechosos cualquiera puede ser el malo.
Resumiendo, si os gustó la primera temporada esta no os va a decepcionar, y si disfrutáis con la manera de hacer las cosas de Vidal pues aquí tenéis dos tazas. Una pena que en España no aprendamos a no estirar el chicle siempre más de lo debido alargando las tramas innecesariamente. Nosotros sin embargo seguiremos con la trama de nuestro amor viendo el horizonte del final siempre inalcanzable.
Nota Rudy: 6,5
Nota Aurora: 6
Nota: 6,25

martes, 29 de marzo de 2016

Cocoon, un milagro de la tercera edad, una crítica de Ricky Delgado

Hola de nuevo Moteladictos. Aquí estoy de nuevo para acercaros al mejor cine de los 80 y los 90 con una película que no fue grandiosa en casi nada, pero que sin embargo es deliciosa y embriagadora de principio a fin: Cocoon.
Esta película del año 1985 que dirigió el galardonado director Ron Howard (Willow, Llamaradas, Una mente maravillosa, Frost Vs Nixon, etc…) narra la entrañable historia de unos ancianos que recobran la energía y las ganas de vivir cuando por accidente descubren unos huevos alienígenas sumergidos en la piscina que hay en la casa al lado de su residencia. Las implicaciones que este hallazgo implica y las consecuencias que tendrá para cada uno de ellos y sus respectivas familias harán que te impliques en un mar de sensaciones y optimismo que pocas veces he sentido después de ver una película.
Tal y como dije antes, la peli no es grandiosa en casi nada. Ni por medios ni por presupuesto podía catalogarse a Cocoon como una superproducción. Pero sin duda alguna tiene algo de lo que carecen muchos de esos filmes grandilocuentes con millones y millones de presupuesto: una idea original y un reparto que te lleva en volandas durante todo el metraje. Si a eso le sumas el talento que ya empezaba a mostrar Howard para dirigir grandes obras, pues obtienes un bombón en forma de éxito de taquilla y crítica arrollador. No obstante obtuvo dos premios Oscar, a mejor actor secundario y a los mejores efectos visuales. Algo que pocos podían presagiar si ven el reparto o si sólo miran lo que cuestan las películas.
Tres años después se lanzó una secuela con todos los protagonistas de nuevo a bordo, pero sin el concurso de Ron Howard. La cinta, en la que vemos cómo han progresado todos los personajes, se centra en esa ocasión en una lucha contra un laboratorio que ha encontrado uno de los huevos alienígenas y la lucha de los protas por recuperarlo. No tuvo tanto éxito ni repercusión. Aunque también es una peli que se puede ver, carece de ese punto de frescura que sí tenía la primera y que tanto te engancha.
El reparto sin duda es lo mejor de la película. Te llegan al alma desde el minuto uno. Liderados por el gran Don Ameche (el que ganó el Oscar mencionado antes), el conjunto de ancianos también cuenta con Wiltford Brimley, Hume Cronyn, Jessica Tandy, Maureen Stapleton y la genial Gwen Verdon. Un grupo de actores y actrices ya pasados de vueltas que demuestran que lo de actuar no era un capricho, sabían hacerlo realmente bien y lo seguirían haciendo hasta que el cuerpo les dejara. Un elenco brillante de gente que probablemente muchos no conoceréis pero que si veis la cinta recordaréis para siempre. Junto a ellos, en papeles más secundarios pero igual de importantes en la trama: Brian Dennehy, el mítico sheriff que se las tiene tiesas con Rambo en Acorralado, y Steve Guttenberg, el también recordadísimo Mahoney de Loca Academia de Policía que abandona por un rato el cine de humor para meterse a algo un poco más serio con un resultado aceptable.
Poco más hay que añadir a esta crítica salvo que la banda sonora corre a cargo del gran James Horner, uno de los mejores compositores de música que ha tenido el cine a lo largo de su historia. No es su mejor trabajo, eso seguro, pero su sello queda impregnado a fuego en esos momentos cumbres de Cocoon. Otra razón más para que corráis a vuestro buscador o a vuestra filmoteca de confianza para buscarla. No os arrepentiréis y de verdad que os encantará.
Nota: 7

sábado, 26 de marzo de 2016

Dos años, muchas cosas compartidas y una ilusión devuelta

Igual que hice el año pasado, aquí os dejos una canción, aunque este años es principalmente para mi alma gemela que empieza a escribir aquí abajo:


Así como quien no quiere la cosa nos hemos plantado en el 2016, más concretamente en el 26 de marzo en el que este vuestro blog cumple dos añitos. Es cierto que aún somos un blog joven, y aún nos queda mucho por hacer pero hemos crecido, hemos madurado, casi al mismo ritmo que ha ido madurando nuestra propia relación. Con elpaso del tiempo el Motel se ha ido consolidando, reformando y ampliando habitaciones para que todos tengamos cabida. Muchas cosas han pasado en estos dos años. Entregué mi corazón y mi alma al Motel y su dueño, y durante un tiempo arrancaron mi alma de su recepción pero jamás consiguieron sacar mi corazón así que contra viento y marea volví al Motel, a ocupar la habitación que por derecho propio me pertenece. Su dueño guardó mi ausencia con el convencimiento de que mi amor era demasiado fuerte como para que no quisiera volver para recuperar mi alma. Y volví, recuperé mi alma y las alas que me quisieron cortar, volverán a intentarlo, pero lo que no me mata me hace más fuerte, y aunque me quede sola, jamás me apartarán de ti. De manera incansable estuvimos durante muchos meses publicando a diario, trabajando codo con codo afianzando los cimientos y no solo los del Motel. Pero llegó un tiempo en el que los cimientos fueron tan sólidos, que sólo quedaba aminorar el tempo y efectuar obras de mantenimiento, con mimos, detalles, cuidados y todo el amor del mundo. Y en esas estamos, abriendo habitaciones, colocando flores frescas, trayendo invitados de la época dorada de Hollywood, con los clásicos a dos teclados que sabemos os encantan, y el cine de siempre, las novedades, los revisionados. Y ahora tenemos un colaborador que nos trae el mejor cine ochentero, ese que marcó una época y que Ricky nos reseña con profesionalidad y todo el cariño del mundo. Es un honor tenerte en el Motel.
Mucho han significado para mí estos dos años, que espero que sean muchos más junto a mi alma gemela, que estoy segura estará deseando compartir sus propias impresiones. Gracias por dejarme formar parte de tu vida y del Motel. Te quiero desde la primera piedra hasta la última teja.
Es difícil hacer mejor resumen de los últimos 365 días que el que has hecho, mi amor, y sobre todo es difícil no emocionarse al leerte y empezar a escribir sobre un año que ha estado preñado de cosas buenas, tanto en el Motel como en la vida real, que superan por goleada a las malas. Sin duda, lo peor fue tener que decirte adiós, solo aquí, y estar meses sin ser capaz de traer de nuevo cine clásico, que aunque ya había algo antes de tu llegada, sin las críticas a dos teclados y sin tus bios —posiblemente solo yo sé la medida en que te las curras— no le encontraba sentido a hablar de ese celuloide que he descubierto de verdad contigo. Cuando uno encuentra la proporción aurea en su vida, que te la quiten de un plumazo es algo muy difícil de asumir; por fortuna estamos de nuevo tal y como nunca debimos dejar de estar.
En cuanto a cifras, algo que cada vez nos importa menos siempre que podamos escribir y disfrutar de esto en pareja, no podemos más que agradeceros vuestra fidelidad y unos meses de verano del 2015 que fueron absolutamente increíbles, con picos de visitas que jamás se han vuelto a producir y que difícilmente lo harán ya que ahora, como bien dice mi amada, vivimos todo con un tempo totalmente diferente.
Igual que os decía el año pasado, para mi, para nosotros, el Motel no es solo un blog, sino una manera de vivir y de compartir las cosas con las que unos conectaréis más y otros menos, pero que nos hace diferentes al resto a la hora de hablaros de películas, series o libros. También es una manera de ser libres en determinados aspectos a los que algunos quisieron cortar las alas o poner diques pero, les guste o no, hay cosas que no se pueden controlar ni te pueden decir cómo vivir.
En dos años da tiempo a ver y hablar de mucho cine, de que unos lleguen para quedarse y de que otros se vayan, incluso de que algunas personas puedan sentir que desde el Motel no se les tiene el mismo cariño pero, os puedo asegurar y Aurora lo sabe, que a pesar de estar ausente a veces en las redes a los que siempre habéis estado ahí os tengo muy presentes. Algunos lo habéis pasado muy mal y aunque quizá no me haya sentido con el derecho a meterme demasiado, he sufrido cuando sufríais y me he alegrado mucho cuando las cosas se han arreglado o al menos la vida os ha dado un respiro para seguir adelante. Las personas de las que hablo sabrán quienes son y a qué me refiero.
En cuanto a nuestro nuevo compañero, Ricky, mi adorada Sra. Purgatorio sabe lo que significó para mi que se ofreciera a formar parte de este establecimiento, porque la verdad es que el Motel nunca ha tenido intención de ser algo grande y de referencia para el gran público y es un honor que alguien quiera formar parte de algo tan modesto. Y ahora os diré un secretito, desde que este buen amigo llegó, sus entradas siempre han estado entre las más visitadas y no es de extrañar, cada día escribes mejor y encima sabes siempre traernos a la memoria esas películas con las que crecimos.
Aquí no me voy a extender poniendo nombres sino que, tras meses sin hacer FF ni nada parecido, trataré de acordarme durante el día de hoy en twitter, de todos esos que en algún momento habéis estado con nosotros a lo largo de estos 24 meses que para un blog como el nuestro ya es mucha vida.
Espero que en el próximo año podamos dejaros satisfechos con nuestros contenidos y que, quién sabe, mi adorada y maravillosa Aurora y yo podamos escribir una entrada de aniversario repleta de buenas nuevas no solo del Motel sino personales, porque en un año pueden pasar muchas cosas.
Aquí una canción que va para todos ;)